Desgobernador sonorense en el filo de la destitución

29. agosto, 2012 Álvaro Cepeda Neri

En cuanto la Suprema Corte resuelva que el desgobernador de Sonora, Guillermo Padrés Elías, se ha negado a someterse al imperio de la ley, burlando los amparos de una Juez de Distrito, una recomendación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y un exhorto de senadores y diputados de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, debe ser destituido por desacato, y ya sin fuero, responder por no detener la construcción del acueducto por medio del cual quiere privar de agua a tres municipios del Valle del Yaqui y al municipio de Cajeme con su cabecera Ciudad Obregón. En sus tres años como desgobernador ha causado severos daños a la entidad, pues sus abusos (y el de su alter ego, Roberto Romero), lo han colocado como el peor gobernador. Y eso que Sonora ha tenido trogloditas, cuando menos los últimos 60 años.
 
El amparo interpuesto por la tribu Yaqui, en su etapa de revisión, permite que la Corte ejerza su facultad de atracción (como lo hará con los otros seis amparos con resoluciones contra el abuso de Padrés), que llevará a suspender la obra o revocar del cargo al desgobernador. Los Poderes Legislativo y Judicial federales, la CNDH y el dictamen del órgano de Fiscalización Superior de la Federación, tienen imputaciones a la conducta de Padrés quien, con el apoyo de Calderón y la Comisión Nacional de Agua mantiene su cínica rebeldía diciendo que cumplirá con la recomendación de Derechos Humanos… ¡Continuando con la construcción del acueducto!
 
Es de tal naturaleza esta rebeldía que se dice si estará afectado de sus facultades mentales, aunque la mayoría coincide en que es un cínico que se hace el loco. Sin el apoyo de Calderón y perdidos electoralmente la mayoría de los cargos de representación, se hace la víctima y prefiere que lo separen de la gubernatura para deshacerse de la función administrativa y ejecutiva para la que no ha demostrado capacidad. Retrasado mental en grado de estupidez, se niega a acatar lo que dispuso la autoridad, quien con su título de “abogado” de una universidad patito, no sabe o se hace idiota, que tales resoluciones son para cumplirse.
 
La terquedad de Padrés por robarse el agua, de por sí escasa en el Sur de la entidad, la cual alcanza apenas para un cultivo anual (cuando antes había hasta para tres), está casada con extraer de la presa El Novillo, por medio de un costoso bombeo, el agua surtida por el río Sonora, a pesar de que la presa no se ha llenado en los últimos diez años. A Padrés lo han conminado para que proceda conforme al estado de derecho (en un desplegado publicado en el matutino de Hermosillo, la capital sonorense, El Imparcial del 9 de agosto de 2012), pero protegido por la Procuraduría General de la República y el mismo Calderón, ha mantenido su insolencia. Así pues, está al borde del desacato cuando la Corte exponga el caso ante el Pleno para su resolución. Y dados los siete amparos, todo apunta a emplazarlo para que cese la construcción del acueducto o de continuarlo será destituido por desacato. Incluso la desaparición, por revocación del mandato, del encargado de la gubernatura, nombrando un gobernador sustituto.
FUENTE:
http://contralinea.info/archivo-revista/index.php/2012/08/29/desgobernador-sonorense-en-el-filo-de-la-destitucion/