“Estamos decididos y organizados para defender el agua”, aseguran los yaqui desde Sonora

Aunque con la “inauguración” del acueducto Independencia el gobierno de Guillermo Padrés pretende dar por consumado el despojo del agua del pueblo yaqui, este combativo pueblo no se rinde y plan

México.  Luego de que el ahora ex presidente de México, Felipe Calderón Hinojos “inaugurara” falsa e ilegalmente las obras del acueducto Independencia –un proyecto del gobernador panista Guillermo Padrés y la iniciativa privada que pretende desviar el agua de la prese El Novillo hacia la ciudad de Hermosillo con fines industriales– integrantes de la tribu yaqui se han organizado con sus compañeros de Ciudad Obregón, con ganaderos, agricultores y con la sociedad en general, y se declaran en “foro permanente, para estar pendientes y emprender acciones contra el daño que está provocando la nueva intención del gobierno de manipular información ante los medios de comunicación”, informan desde Sonora.

Mario Luna, autoridad tradicional yaqui, asegura en entrevista con Desinformémonos, que la estrategia del gobierno es hacer creer a la ciudadanía que el acueducto está terminado –aunque no es así– y seguir adelante con las obras, a pesar de que existen amparos que ordenan la detención inmediata de su construcción, para así consumar el despojo y la privatización del agua que ha pertenecido, desde tiempos ancestrales, a la combativa tribu.

“Estamos programando una visita a la Ciudad de México en los próximos días para manifestar ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación  la posición nuestro pueblo ante la falsedad de la inauguración del acueducto. De ninguna manera nos damos por vencidos. Las tropas yaqui siguen vigentes y activas, e iremos a la capital para dejar claro lo que pasó en Sonora la semana pasada”, explicó Luna.

La madrugada del martes 25 de noviembre, el pueblo de Vícam amaneció sitiado por 40 patrullas con cerca de 150 elementos de la policía federal y estatal, como respuesta al anuncio de la tribu yaqui de que se manifestarían en la carretera internacional contra la presencia del presidente Felipe Calderón Hinojosa en Sonora, para “inaugurar” el acueducto Independencia.

Ese día, las autoridades yaqui dijeron a Desinformémonos que se tomó la decisión de cerrar la vía, pues no podían pasar por alto esa situación. El gobierno respondió enviando policías a todas las entradas de Vícam Estación, pero, a pesar de la intimidación, más de 800 personas salieron a manifestarse en repudio a Padrés, a Calderón y al inminente despojo del líquido vital del pueblo yaqui, lo que provocó un clima de tensión en la zona, hasta que, dos días después, la policía se retiró por completo de Vícam.

 El también integrante del Congreso Nacional Indígena, señaló que el pueblo yaqui manifiesta un “absoluto rechazo a la mentira de que el acueducto está listo para comenzar a operar, porque no podemos tolerar que se sigan pisoteando los derechos del pueblo”, y agregó que “es muy contradictorio lo que está pasando: por una parte el gobierno hace llamados a seguir por la vía legal los asuntos que competen al acueducto, mientras ellos pisotean los amparos y las leyes a las que hemos recurrido para continuar con nuestra lucha pacífica. No es pareja para los pueblos indígenas la aplicación de la justicia, es una justicia que se aplica de manera selectiva y eso no lo podemos permitir ni tolerar”.

 El gobierno de Sonora pretende llevar a término la construcción del acueducto Independencia para extraer 75 millones de metros cúbicos de agua al año del río Yaqui, lo cual significaría para el pueblo yaqui dejar de sembrar 20 mil hectáreas de cártamo ó 10 mil hectáreas de trigo. Actualmente la tribu, tiene tan sólo  18 mil hectáreas abiertas al cultivo. Esto, explica Mario Luna, está provocando “la falta de escurrimientos mínimos, lo  ha provocado que el manto friático se haya eliminado y haya una intrusión salina tierra adentro”.

Como consecuencia a la falta de recargas del manto acuífero, los pozos de donde la tribu toma agua se han contaminado con salitre y, lo más grave es que se han hecho estudios que demuestran que también hay arsénico en el agua. “Enfermedades como la hepatitis y problemas renales están ya a la orden del día entre nuestra población. Se trata de enfermedades provocadas por las sustancias que con las que se contaminó nuestra agua. No se trata de algo que esté por venir, es algo que ya se está dando, y como el agua que escurre es la que proviene de la agricultura, si dejamos de sembrar, menos escurrimiento habrá y la crisis sanitaria se agravará”, detalla Luna.

La situación en el sur de Sonora “es muy escabrosa, pues con la venida de Calderón a ‘inaugurar’ el acueducto, se intenta dar el mensaje de la privatización del agua es un hecho ya consumado; el gobierno quiere a toda costa terminar esa obra en la que invirtió tanto, y está cuidando por todos los medios sus intereses”.

La obra, proyecto principal del programa Sonora Sistema Integral, se proyectó para llenar una presa en la zona industrial de Hermosillo, donde se encuentran empresas como Ford, Big Cola, Apasco, la cementera más grande de América Latina, y la cervecera Heineken.

Además del engaño de que las obras han concluido, las autoridades de Sonora tratan de incitar a la violencia al interior de las comunidades. “Han infiltrado a personas que intentan manipular para provocar enfrentamientos entre comunidades. Se trata de maestros bilingües, que el gobierno ha movilizado para generar brotes de violencia, pues se acerca el proceso de elección de autoridades de la tribu yaqui, que se llevará a cabo del 12 de diciembre al 6 de enero próximos.

“Pero nosotros nos mantenemos firmes. Hemos hecho labor de concientización y no permitiremos que haya enfrentamientos. Ellos nos quieren desestabilizar para seguir moviendo sus intereses, pero los yaqui estamos decididos y organizados; no vamos a permitir que el gobierno desarticule nuestras protestas y la defensa de nuestros recursos”, asevera desde el Valle del Yaqui, Mario Luna.

Publicado el 3 de diciembre de 2012