NIÑOS YAQUIS

Carta a los niños y niñas yaquis

A LAS NIÑAS Y NIÑOS YAQUIS.

A LOS QUE NACERAN PRONTO.

 

ILI UUSI INTO ILI JAMUT

 

 

Chavalita y chavalito de la TRIBU YAQUI, esté mensaje es para que lo escuches y pienses en él cuando el tiempo te lo permita. Es de alguien de afuera que quiere hablarte a ti, tú que corres y vuelas, que vas por leña o ayudas en la cocina, que ríes y lloras, que despiertas y duermes en tu nido, protegido por la luna y el sol, las estrellas, tú que miras al cielo, a la tierra, al mar, tú que subes la sierra, que caminas por los cultivos y nadas en los canales a falta de tu RÍO, TU RÍO YAQUI.

 

Soy un extraño, pero aunque no me conozcas te escribo porque eres la razón más grande de la existencia de todas y cada uno de las personas, animales y seres que existen en este lugar, donde naciste y donde nació tu madre y padre, tus abuelos y los abuelos de tus abuelos, TUS MAYORES. El lugar donde el venado, el coyote, las hormigas, las lagartijas, las ranas, las aves y los peces y muchos más viven, porque existir es un derecho que tenemos todos y la obligación es vivir esa vida sin sed ni hambre, protegidos contra los males.

 

Por eso eres tan importante, como la tierra, el mar, la sierra y el cielo, como el agua que hace brotar las flores, que recorre caminos para saciar la sed de los seres del monte y la sed de tu gente. Porque sólo así vivimos, con el agua que cae del cielo, la que está bajo tierra y la que desde muy lejos y desde la sierra busca llegar al mar. No se te olvide que nosotros, la gente, también somos de agua, sin agua no existe la música ni el danzante, no hay Venado ni Paskola, no hay Matachín ni Fariseos, sin agua, pues, no existe la gente.

 

¿Qué harías sin agua? Esa es una pregunta que no sólo es para ti, pues tus padres y abuelos también la tienen en su mente, porque buscar agua es de todos los días. Así, tus MAYORES nacieron del agua y por el agua viven y a ella la defienden y no sólo para que este ahí, como inmóvil sino para esa agua la tomes tu, la disfrutes y también la cuides como la cuidaron aquellos que ahora viven en el cielo y cuyos corazones siguen presentes al dar fuerza a los que siguen vivos protegiendo el agua y a tu RÍO YAQUI.

 

 

Desde un lugar lejano.

 

 

BOCHABETIA.