TRIBUNA

Semana Santa Yaqui

Última parte. Por Trinidad Ruiz Ruiz

El miércoles de tinieblas es el primer día de la Semana Mayor; las personas que deben ejecutar algún cargo o compromiso tienen hasta las cuatro de la tarde para realizar cualquier pendiente aproximadamente a las ocho de la noche, todos deben estar dentro de la iglesia para iniciar la ceremonia, se empieza con los rezos alternándose con cantos, los fariseos bailan al son de estos. Los rezos y cantos deben durar al menos cuatro horas antes de llegar el momento de las tinieblas o la oscuridad. En este proceso se apagan todas las luces incluyendo las velas, la iglesia queda en la más completa oscuridad durante media hora, en este lapso, todas las personas que están ahí se empiezan a darse cintarazos en la espalda desnuda, auto castigándose por los pecados que se cometieron en el transcurso del año y así desaparezcan. Después de transcurrida esa media hora, todo vuelve a la normalidad, con rezos y cantos se da por terminado lo correspondiente a esa noche, la gente se dedica a descansar. Todas las personas que participan directamente en esta celebración tienen que permanecer en la iglesia durante esos cinco días siguientes.

 
Jueves santo, se recuerda la persecución y captura de Jesucristo. Por la mañana se oficia una misa, una campana de madera (kuta campani) tiene que sonar tres veces, después de la última campanada empieza la primera procesión de esta Semana Santa Mayor, se descansa un poco, luego alrededor de la una de la tarde recogerán en su casa a la persona que representara a Cristo (apóstol), generalmente lo simboliza una persona de edad avanzada (viejito), deben participar 12 niños que representarán a los apóstoles.


Posteriormente son trasladados hacia la enramada (que se le denomina resurrección), la cual se encuentra enfrente de la iglesia, llegando se acomodan en una mesa en donde representarán la Última Cena se sirve pescado, huevos, capirotada, atole de leche, calabazas en dulce, pan etc. después de comer, se dirigen rumbo a la iglesia mediante cantos y rezos, continúa la procesión. A un costado de la iglesia y bajo un mezquite “Cristo” es escondido, los fariseos se encargan de buscarlo, al cabo de un buen rato es encontrado y entregado a los fariseos (judíos) y hacen una procesión que concluye en la iglesia y por la noche se coloca a Jesús de Nazareth en el lado derecho de la iglesia en la puerta del templo o en el exterior hasta las doce de la noche. Durante esta velación las familias van y colocan veladoras, monedas y quienes prometieron manda de vestirse con hábito de Nazareno lo hacen y así de esta manera cumplen sus promesas por tres años.


El viernes por la mañana, toda la organización militar se dirige a un domicilio donde se preparará la “Urna”, considerada una especie de cueva echa con madera cubierta de tela, flores de papel y guías de flores de tela, una paloma de papel que representa la tumba donde sepultaron a Cristo después de ser crucificado. Las personas que hacen el arreglo de la cueva están cumpliendo una manda que harán durante tres años consecutivo, ya que la recogen mediante una ceremonia la llevan a la iglesia, ya con la urna, todos los presentes se dirigen de nuevo hacia la enramada para comer y regresar de nuevo a la iglesia a descansar un poco después dentro de breve tiempo se realizará otra procesión, que una vez terminada aproximadamente a las tres de la tarde, concluirá con la crucifixión de Jesucristo por Poncio Pilato.


Según la historia, Pilato estaba ciego, a él se le había ordenado que sacrificara a Cristo, él se negaba diciendo que estaba ciego, los judíos le decían: “Mira nosotros te vamos a decir donde vas a incrustar la lanza”; a Pilato no le quedaba otra alternativa, pero al momento de introducir la lanza en el corazón de Jesús, su sangre se derrama en sus ojos, entonces Pilato recobra la visión. Por ello en la actualidad, Pilato trae una lanza pintada de rojo.


Después de la crucifixión, se procede a bajar el cuerpo de la cruz para luego introducirlo en la urna y realizar el siguiente Konti o procesión. La urna se deja dentro de la iglesia donde permanece toda la noche, los fariseos son los que custodian la urna para que Jesús no escape.


A las cuatro de la mañana del día siguiente, el cuerpo de Jesús, desaparece, con esto se cumpliría el destino de la resurrección, los guardias se habían emborrachado y dormido, fueron sorprendidos. Este día no se descansa, sin embargo la tradición sigue adelante.


El sábado de gloria por la mañana, es paseado sobre un burro, un personaje hecho de tasol de maíz el cuál representa a San Judas Iscariote que cortara la cabeza a los fariseos (judíos) para que estos alcancen la gloria. La misma mañana, los diferentes padrinos de los que conforman la organización militar, llevan a su casa a los ahijados para brindarles desayuno, después los ahijados son acompañados por sus padrinos a la iglesia para continuar con los rezos y los cantos rituales a los diferentes santos, mientras los chapayekas bailan al compás de los ritos. Alrededor de la una de la tarde, después de marcar una serie de ritos donde participan, fariseos, caballeros, autoridades tradicionales como las civiles, religiosas y militares con la indumentaria de coyote, el venado y los cantadores, los pascolas y danzantes de matachines y músicos, acompañados de sonidos de flauta y tambor, finalmente, los padrinos corren con sus ahijados y quienes usan máscara después de la primera de tres corridas los fariseos arrojan las máscaras enfrente de Judas y son quemadas al concluir la gloria.


El domingo de pascua por la mañana se realiza la última procesión donde participan las mismas personas del día anterior, y los ahijados dan las gracias a los padrinos por acompañarlos un año más y les dicen que Dios les dé salud para que los vuelvan acompañar al año siguiente.

 

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