EL ZANCUDO

“No al Novillo”, un grito que no se apaga

Arturo Soto Munguia / 2013-05-29

Dice que se siente orgulloso de la sangre 100 por ciento yaqui de su padre. Orgulloso de ser ejidatario y orgulloso de estar ahí esa tarde, frente a miles de cajemenses que se han vuelto a congregar bajo una sola bandera: No al Novillo.

 

Es Juan Leyva Mendívil, presidente del Consejo de Administración del Distrito de Riego del Río Yaqui, que agrupa a 22 mil 600 usuarios, sumados a una ya larga lucha por la defensa del agua de la cuenca del Yaqui, que desde hace poco más de un mes está siendo trasvasada a la del Río Sonora, a través del Acueducto Independencia, una obra cuyo costo rebasa los 4 mil millones de pesos y cuya legalidad se encuentra dirimiéndose en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

 

Desde antes de las 4 de la tarde comenzaron a juntarse en la explanada del Teatro del Itson. Llegan a pie, en autos, en tractores, camiones y tráileres. En lo que pueden. Son cientos y luego son miles. Llevan en sus ropas y en sus conciencias la consigna: “No al Novillo”.

 

Están los grandes agricultores del Valle con sus familias y también están los indígenas yaquis con sus familias; está la clase media cajemense; están los ricos y los pobres, están todos aquellos de quienes el gobierno dijo hace un año “son unos cuantos”. Así dijeron hasta que llegó el seis de julio y esos “unos cuantos” salieron a las urnas y barrieron escandalosamente a los candidatos del partido en el gobierno, el PAN, al que no le dejaron un solo cargo de elección en disputa.

 

El pasado domingo, cuando en la explanada del Teatro del Itson comenzaban a juntarse nuevamente, los defensores oficiales y oficiosos del gobierno del estado en redes sociales comenzaron a repetir de nuevo su fallido exorcismo: “Son unos cuantos, son unos cuantos, son unos cuantos”.

 

Pero en realidad -y las imágenes no mienten-, hoy como ayer esos ‘cuantos’ son un chingo.

 

II

En el templete, la primera oradora que presenta el maestro de ceremonias es la pequeña Lídice Soqui, que el pasado 30 de abril fue electa presidenta del Congreso del Estado, en la edición del evento Diputado Infantil por un día. Ella fue electa diputada por el Distrito XVII, que en Cajeme es emblemático.

 

Y es que en ese distrito, Eduardo Castro Luque le dio la felpa de su vida a uno de los mejores cuadros con que el PAN contaba para ganar aunque sea un distrito en ese complicadísimo territorio que es Cajeme, gracias a la guerra de odio atizada desde el gobierno del estado a propósito del polémico Acueducto.

 

Castro Luque fue asesinado dos días antes de que rindiera protesta y hoy jueves 30 de mayo, comienzan las campañas para la elección extraordinaria y la candidata del PRI es Rossana Coboj, la viuda de Castro Luque.

 

El discurso de Lídice es breve y emotivo. “Soy la voz de los niños que no han podido venir hoy para decirle al gobierno que todos necesitamos el agua”, dice. Y desarrolla una pieza oratoria en la que puntualiza su idea del futuro, indisolublemente ligado a la disposición de ese recurso, el agua.

 

Los mayores son más duros y directos. Alberto Vizcarra, vocero del Movimiento Ciudadano por el Agua se va con todo sobre el gobernador Guillermo Padrés. Dice que un amigo le ha recomendado que cuando aluda a él, no lo llame “señor gobernador”, porque la palabra que debe usar es “ladrón”.

 

Y entre la multitud se multiplican los gritos que repiten esa palabra y otros sinónimos de la misma.

 

Vizcarra cita a los muertos: Lázaro Cárdenas, Machi López, Cajeme, Tetabiate, Eduardo Castro Luque… Alude al proceso legal que se sigue en la SCJN, que recientemente resolvió un amparo a favor de la tribu yaqui y dice que en estos tres años “hemos escalado la montaña de la esperanzas y estamos en la cima del futuro, desde donde observamos la victoria y desde donde observamos a Padrés en la cárcel”.

 

La gente se prende. El momento es climático y se aprovecha. Pregunta si los ahí presentes están dispuestos a participar de un acto emblemático de la protesta, cerrando las entradas y salidas de la ciudad, bloqueando los accesos carreteros en el sur y el norte “hasta que Semarnat y CNA ordenen a Padrés que detenga el robo de agua, parando las bombas del El Novillo”.

 

Y a mano alzada, la asamblea masiva que tomó por completo la avenida Miguel Alemán a lo largo de varias cuadras, acepta el acto de resistencia civil y pacífica.

 

III

 

Tomás Rojo habla a nombre de la tribu yaqui. Habla en su lengua y después en castellano dice que soplan vientos frescos. Que es ineludible la posibilidad real de la victoria. Que donde unos ven sólo el negocio y la administración del conflicto, nosotros vemos la lucha civilizada en la defensa del agua.

 

Cita que apenas en septiembre pasado, los opositores al Acueducto tenían en contra todo: un presidente municipal del PAN, un gobernador del PAN y un presidente de la República, del PAN. Que ese escenario ha cambiado. Que hoy el alcalde de Cajeme, Rogelio Díaz Brown ahí presente, y el titular del ejecutivo federal, Enrique Peña Nieto representan una esperanza de que el gobierno retome el camino de la legalidad.

 

Y en eso coincide el alcalde, cuando toma la palabra. Rogelio Díaz Brown: “Por respeto a nuestros padres y nuestros abuelos, no voy a permitir que se lleven el agua”, sentencia, al advertir que está a favor de los actos de resistencia.

 

A donde quiera que voy me preguntan que si ya perdimos. Yo respondo que no nos han vencido y seguimos dando la pelea hasta el último aliento. Y que escuchen donde tengan que escuchar: para atrás, ni para agarrar vuelo, advierte el presidente municipal de Cajeme.

 

Quizá por ello, el reporte que tenían en la Ciudad de México, donde a esa hora ya estaban reunidos importantes funcionarios de la CNA, pendientes del desarrollo de la megamarcha, se asume que es el alcalde cajemense el instigador de la movilización.

 

En Cajeme, sin embargo, se entiende que el principal instigador de la protesta y el rechazo al acueducto es un gobierno estatal que ha roto el diálogo con la sociedad y ha querido imponer el proyecto por encima de la gente y privilegiando un millonario negocio en el que están involucrados no pocos personeros de la clase política, como sostiene Alberto Vizcarra.

 

Colofón

 

Ahí mismo encienden los motores de cientos de tractores agrícolas, que van rumbo al sur y al norte de la ciudad. Bloquean los accesos, aunque dejan abiertas vías alternas. Eso provoca reacciones. Hay líderes de opinión en Cajeme que sostienen que la presión sobre el gobierno no surtirá efecto si no se escala la protesta y se bloquea totalmente el tránsito.

 

Desde el gobierno del estado, se advierte que será utilizada la fuerza pública, en caso de ser necesario, para evitar que la protesta afecte a terceros.

 

Ayer miércoles, el gobernador y su gabinete estuvieron en Cajeme, para una edición más del programa Gubernador en tu Colonia, que supone la atención de diversas demandas ciudadanas por parte de los funcionarios de gobierno, fuera de sus oficinas.

 

Abordado por la prensa sobre el conflicto en Cajeme, Guillermo Padrés respondió con frases que ya tiene muy ensayadas para esos casos y las repite cada vez que es menester: “Les pido que no me pregunten sobre cosas que dividan a los sonorenses, que me pregunten por las cosas que nos unen”.

 

Este miércoles por la noche, el bloqueo parcial en los accesos a Cajeme continuaba, y se espera que este jueves arribe a Sonora el secretario de Agricultura, Enrique Martínez y Martínez, que eventualmente podría intentar mediar en un conflicto donde las partes se encuentran demasiado polarizadas.

 

Por cierto, este mismo miércoles comienzan las campañas para la elección extraordinaria en el Distrito XVII.

 

NOTA EN:

http://www.elzancudo.com.mx/vernoticias.php?artids=608&categoria=6

EL NORTE

Sentencia a Enrique Martínez Preciado del Estado de Sonora